El día y la luna gris,
quemaba y opacaba el Sol,
que helaba con su fría luz,
a los momeraths también.
quemaba y opacaba el Sol,
que helaba con su fría luz,
a los momeraths también.
ríen histéricas las almas en soledad. lloran despacio las que no aman mas. al final sí fuimos gotas de un mismo río, pero nos secamos con lentitud.