Sigo llorando mariposas.
Pero esta vez, se quedaron flotando alrededor de mi cabeza, volando hasta cansarme los ojos.
ríen histéricas las almas en soledad. lloran despacio las que no aman mas. al final sí fuimos gotas de un mismo río, pero nos secamos con lentitud.
Era frágil. Se estremecía. Yo y mis personalidades no entendíamos el porque de su lamento. Solo la veíamos llorar.