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21.1.14

Pequeñas reflexiones sobre el.

quiero y no quiero
a veces creí amarte
(y a veces creí odiarme)

fue una odisea el perderte
alejarse, tan despacio
paso a paso
(quizás aún no notaste que ya no estoy mas)

es que fueron tantas las veces que creí dejarte
que tal vez por eso pensás que nunca me fui
(también me dejé a mi misma unas cuantas veces)

creo que
tu perfume siempre me mareó
(y por eso me confundiste tanto..)

20.1.14

Historias que se cruzaron de casualidad

Cada piedra en el camino la marqué con su nombre y el mío. En cada flor creí sentir su aroma, y en cada nube creí ver sus ojos. Caminé por varias horas marcando, oliendo, mirando. Empapándome de su ausencia, porque cuando no está lo llevo conmigo en cada pensamiento. En cada piedra, en cada nube y en cada flor. Me desligué del resto de mí. Pareciera ser que ya no soy la misma, que finalmente pude mutar. El camino tuvo algunos obstáculos, pero yo lo sorteé y aunque las piedras se hicieron mayores, mis trazos abarcaron mas y mas, escribiendo su nombre junto al mío.

Ya no veo más. Me olvidé de lo dulce que era su perfume, de la forma exacta de sus ojos. Su nombre ya no significa nada, y junto al mío queda tan mal. Pero si bien ya no es nada en mi vida, el olvido fue paulatino. Me despedí tranquila, porque sabía que el adiós tenía una razón de ser. No conocía esta razón, pero acepté que era lo suficientemente fuerte como para separarnos. Y como viejos amigos nos dimos la mano. En mi cabeza juré que algún día volvería a verlo, tal vez en otro camino, tal vez sin piedras que por la eternidad lleven nuestros nombres.

Mi cabeza enloqueció un poquito cuando entró en mi vida. Quiso apropiarse de mi cordura, de mi cuerpo, de mis palabras. Quiso cambiarme, quiso llenarme de una presencia oscura y destructiva. Fueron tiempos muy raros, porque creí que nos hacíamos bien, cuando en realidad nos hacíamos mal. Y muchas veces quise alejarme, y muchas veces me trajo de vuelta.

Fueron muchas situaciones las que ayudaron a mi cabeza a volver a la racionalidad que nunca debió perder. Fueron luchas, disgustos, golpes contra mi propio cuerpo. Por parte suya, por parte mía. Porque el aceptar sus golpes era golpearme yo misma, el desprecio por el se hizo tan grande que me odié por odiarlo. Me invadieron sentimientos destructivos y creí ser una persona que no era. Me había vuelto solícita a sus planteos, me había acostumbrado a sus maneras egocéntricas y giré al rededor suyo como si fuera mi propio sol. Finalmente, luego de mucha búsqueda de voluntad, me despedí en silencio (no merecía que le dijera siquiera adiós).

Y entonces apareció de la nada, aunque en realidad lo había estado buscando. Me atrapó en poco tiempo, con palabras y gestos románticos. Y suspiré, porque su aroma me recordó a aquel aroma que sentía en todas las flores, y sus ojos también se me aparecían en las nubes. Fuimos rápido. Muy rápido. Y fue vertiginoso.

Un buen día nuestro camino tuvo que enfrentar una bifurcación, una fuerte decisión por parte de los dos. Su dictamen fue si si si. El mío fue no. Y como nos dimos cuenta que no opinábamos igual (o al menos no en ese mismo mismo momento) el se fue tan rápido como llegó.

No se como aparecimos, ya no recuerdo quien lo hizo primero. Nuestros nombres podrían llegar a quedar bien juntos en una piedra y tus ojos tal vez se parezcan a los míos. Tal vez los veamos juntos en unas nubes que pasan atravesando el sol. Tal vez lo hagamos acostados en el pasto a la orilla del río, con las manos entrelazadas. O quizás sentados en una mesa de un bar. No lo sé. No me importa. Solo quiero ir descubriéndolo de a poco.

11.12.13

desarmame con tu sonrisa

(ay, que lastima)
me contaron que en la ciudad no quedan ya
sonrisas que desarmen
brazos que abracen
dedos que acaricien

se ve que tampoco quedan ya
bocas que besar
ojos que mirar
manos que tomar
vayámonos ya de esta ciudad

25.10.13

Tener las cosas tan claras que asustan

Te pedí algo y no supiste enteder. O entendiste y no lo cumpliste.
Lo que si se cumplió fue mi profesía.
Lo que si se cumplió fue mi voluntad. Voluntad de medio año. Voluntad tirada por el piso, pisoteada, estrangulada con las dos manos al grito de -¡¿Por qué?!- ¿Por qué tan poco amor por uno mismo? ¿Por qué dejarse basurear por algo que sabemos no lo vale, ni siquiera un poco? ¿Por un momento, una sonrisa, unas velas y música de fondo?
¿Porque somos ciegos, débiles, y vulnerables, todos por igual?

Yo me creí tan fuerte por unos meses, fue tan lindo mientras duró... Lo voy a hacer durar un poco mas, porque no tengo intenciones de avanzar con algo que intentó destruirme unas cuantas veces y por poco lo logra. Esta vez no, he dicho.

2.9.13

you only live once


Olvido todo. Se pasan las horas. Aunque quisiera ser otra persona, no podría. Imposible, idiota sería si lo intentase. No queda otra opción, mas que disfrutarlo. Disfrutarme. Desear ser mas yo que nunca. Y en ese instante en el cual me acepto, es perfecto en toda sus formas. No podría ser otra persona, ni aunque lo quisiese, ni aunque lo intentase. No podría mas que disfrutar el momento, quedarme aferrada a esta última y necesaria opción. Porque hubo épocas en las que quise dejar de existir, y hubo épocas en las que quise autodestruirme. No necesito probar nada. Olvido el paso de las horas, pero no olvido que alguna vez quise ser otra, dejar de existir, cambiar de piel, de lado de la calle, cambiar de cielo. Y ahora que soy mas yo que nunca, me levanto.
Y cambio a veces. Porque siempre está el cambio. Cambio, porque no puedo morir aún. No debo. Valar morghulis, dirán. Todos debemos morir. Pero no, no todavía. Ahora me gusta un poco mas ser yo. Aunque algunas veces atenté contra mi cuerpo, contra mi alma, y quise romper en pedazos finos cada centímetro de mi piel, quise expirar mi ser, limpiar mi espíritu, vaciarme, llenarme nuevamente. Aunque hubo una época en que no quería levantarme, no quería mas nada, simplemente no quería. Todo eso queda grabado a fuego. Todo eso. Pero cambio, si. Y acepto que algunas veces quise morir. Y algunas veces quise vivir. Y pasan las horas, deseando ser yo misma. Y lo soy, soy yo, siempre lo fui. No necesito ya probarle nada a nadie. Este instante es tan perfecto, está grabado a fuego, fuego, lento, lento.


Cuando menos lo esperás, viene una revelación. Una palabra, un gesto, un aroma. Tal vez un color. Algo te empuja de nuevo, algo te dice, te advierte, te enseña, que quedan cosas buenas todavía. Tal vez no tengas mas su mano en la tuya, sus ojos a un centímetro para mirarte en ellos. Tal vez olvides pronto la textura de sus labios, el brillo de su pelo. Tal vez el recuerdo dure para siempre. No se. ¿Importa? No. 
Todavía quedan cosas buenas.

28.4.13

Grados insospechados y desconocidos de inmadurez (pero no de mi parte, lo juro, jamas de mi parte).

Que bueno,
divertido,
original
y cómodo
fue tenerte
(Y mas bueno,
divertido,
original
y cómodo
fue usarte)
Pero mejor aun 
mas divertido
mas loco
mas salvaje
mas original y sobretodo cómodo y fácil 
fue despreciarte.


25.4.13

I'm still into you.

A veces sueño con que volvés.
No pasa el tiempo en mi cabeza. Para mí seguimos iguales. Vos con ese mismo saco, yo con el mismo vestido; los dos, las mismas emociones. Vos me decís las mismas palabras y yo me pongo el pelo atrás de la oreja. Y sonrío. No se que decir, me dejaste muda. Es como cuando nos conocimos.
Después me despierto, y la realidad es bastante lejana a lo que yo esperaba en mis sueños. No es verano, es otoño, y está nublado. La esquina está vacía, aunque se la ve llena de gente que va y viene. Me quedo parada, esperando que pase un milagro. Pero es imposible que estés acá.Ya tengo casi veinte años. No se cuantos tendrás vos, pasó tanto tiempo. Ojalá estés bien. Ojalá, al pasar por esta esquina, también te acuerdes de mí. Y ojalá, como yo hago, cuando paso por nuestra esquina, un domingo, a las 4, con el cielo despejado y el estómago revuelto, te quedes esperando un milagro, a ver si me ves venir cruzando la avenida. Y sonreímos, porque volvimos los dos.
Cada tanto pienso en vos. No extrañándote, porque como dije, pasó tanto tiempo. Si no mas bien con un amor que nunca mas sentí. Es la necesidad de estar segura que estás bien, que seguís siendo como eras cuando eras mío y yo era tuya, cuando nos pertenecíamos sin preguntarnos nada, y yacíamos en mi cama solamente mirándonos. Sabiéndonos amados, sin importar el mundo que vivía atrás de mi puerta. En pocas palabras, sólo quiero saber una vez mas, como te está yendo. Y si se me permite, si no es muy osado, desearte buenas noches.

23.1.13

herida, pero en pié

Violeta: -Hoy me lastimé, apenas un rasguño. Sangré un poquito, pero no me dolió.
Y descubrí que soy tan débil como lo era hace 5 años y medio. Siempre me gustó el color rojo. Siempre me gustó la piel. Piel con piel..-
 Esa pequeña gotita de sangre que se escurrió entre sus dedos la dejó pensando por horas y horas, le trajo tanta angustia que no supo que hacer. Se rió y lloró al mismo tiempo, dibujó un caminito rojo en un papel y se dió cuenta que está viva. Está viva mas allá de todo lo que pase adentro de su(mi) cabeza, o afuera, en el mundo. 
-¿Que me hice, que me hice? ¿Qué pasa desde hace 6 años que pienso tanto, y no puedo dejarme ir?-
Se puso un pedacito de papel sobre esa herida que le trajo tantos recuerdos, y decidió dejarla abierta, por el simple hecho de que así es ella. Le gusta leer su historia, ver que sin tantos golpes, magulladuras y heridas (internas y externas) no soy(somos). 
-No me hallo en la felicidad superflua. Necesito pensarlo todo. ¿Te acordás que una vez te pregunté si era predecible? Vos me dijiste que si. No te das una idea lo mucho que eso me marcó.-

19.10.12

Quema



Podría pasarse la vida entera contando tus pestañas. Tus pecas. Cada cabello de tu cabeza. O contar los segundos que tarda en recorrer tu piel de cobre con las yemas de los dedos. Esa sensación si que nunca se agota. Esa sensibilidad extrema en la punta de sus extremidades.
Es largo el camino a vos. Ella sabe que una vez que lo empieza no hay vuelta atrás, no hay retorno. Una vez dado el primer paso, no se puede desandar lo andado, y el único camino que queda es hacia adelante. Hacia ese adelante lleno de curvas, giros, pozos y charcos salados de lágrimas. El único miedo que hay en su corazón inquieto es el quedarse estancada, como en una arena movediza sin fin, entre el comienzo y el final, viendo como el calor de tus brazos está tan cerca, pero es inalcanzable, y el frío de su cama vacía a la vuelta de la esquina la atormenta. Los pasos no son fáciles de dar, hay como un peso extra en sus zapatos. Ese peso que le recrimina en cada metro que avanza, con voz mordaz y extremadamente parecida a la de su madre le cuestiona, interroga y hasta intenta convencer de que se quede quieta en su lugar. ¿Estás segura? ¿Estás feliz con el camino que elegiste? Ay, mamá, ¿no entendés que quiero sentir el calor de su abrazo? ¿Perderme en sus ojos? ¿Contar sus lunares? ¿Reírme con su risa? Ella prefiere sufrir el camino largo, estancarse en las arenas cada tanto, y ejercitar sus piernas en cada paso pesado que da sobre el asfalto. Su cama vacía y fría queda cada vez mas atrás, y va sintiendo como su corazón se va llenando de vida nuevamente. De calor; ese calor extraño y dulcemente sofocante que emana tu piel de cobre, que reacciona bajo sus yemas cuando la acaricia. Los últimos metros del camino son los mas oscuros, cuando muchas de las preguntas que se fue haciendo vuelven a emerger en sus pensamientos, y da los últimos pasos a ciegas, a tientas en la oscuridad de su cabeza. Ella sabe que solo tiene que pensar en tu sonrisa infinita para deshacerse de los pensamientos oscuros. Responderse a las preguntas interminables con un ‘ya veremos’ y dejarse caer en tus brazos, sabiendo que lo perdió todo, pero ganó mucho mas. Ya no le importa si va a doler el impacto, si será empujada nuevamente hacia su cama fría y vacía, o si se esfumará el abrazo cuando sus cuerpos entren en contacto.  

No importa nada porque su mente está en blanco, y las yemas de sus dedos se volvieron sensibles tocando tu piel de cobre, contando tus pestañas y tus pecas, separando cada cabello de tu cabeza.  Y ella sabe que no durará mucho, pero tampoco lo interesa esto. Se dedica al presente y siente, siente, siente..

17.9.12

Quiero, no quiero, quiero, no quiero.

No se, no se, no se.
Porque si soy fuerte, en el fondo sufro.
Y si caigo y me debilito, sufro en la superficie.
De todas formas lo voy a pasar mal.

El sonar del teléfono y leer tu mensaje me marca por un tiempo. Luego desapareces. Y con tu esfumar llega el olvido.
Hasta que volvés y me mareo, me mareo.
No se que hacer conmigo.

6.7.12

Persistir. Saber que si quiero puedo volver (pequeñas cosas que me mantienen con vida, sostienen mi humanidad en el vacío).
Y persisto, porque doy media vuelta.
Y me sostengo con tus palabras.
Se que estoy borrando todo lo que caminé, todo lo que avanzé. 
Aún así, vuelvo.
Y persisto en mi vacío.
No hay progreso en esta historia. No hay un desafío. Siempre la misma monotonía. Siempre el volver, el persistir de tus palabras. Nunca termino de caer.

29.6.12

El por qué de las cosas

No se si existo, si soy de verdad. Si la sangre que corre es sangre, o si es agua normal. No se si mis manos tocan las texturas que se me presentan, si las sentís cuando te acaricio. No se si mi voz suena fuerte, si es linda, grave o aguda. No se si la escuchás. Tal vez estoy gritando sin darme cuenta.
Cuando me corto, sangro. Cuando te toco se que sos real. Cuando hablo no respondés. Se ve que no estoy gritando lo suficientemente fuerte.

20.7.11

Desde adentro, tan profundo. Quiere explotar.
No le asusta, no le teme. Quiere decir la verdad.
A veces es tan mentirosa.
Es tan intensa en todo.
Es tan obvia.
(Y sin embargo no lo notan)

A veces es tan mentirosa, que engaña a todos. A veces es tan intensa que nadie se da cuenta. A veces calla la verdad. A veces explota pero para adentro. A veces tiene miedo. A veces deja de ser mentirosa, pero no tiene nada que decir.
Tiene días en los que es una bomba de tiempo. Puras risas, corridas y luz.
Tiene días en los que quiere descoserse.

4.5.11

Algunas noches camino de cabeza.
Las manos raspadas tocando el suelo,
los pies desnudos rozan el cielo.

Esas noches veo todo al revés.
Pero los brazos me duelen
de tanto caminar.

10.4.11

No ríe. Por momentos llora.
Mira el cielo entre las hojas.
Y enfria el viento su áspera piel

Por momentos rie. No llora.
El suelo se siente tan suave bajo sus pies.
El verano es cálido en mi ciudad.

A veces reímos, a veces lloramos.
No nos gusta el calor del verano.
El viento no es suave,
y la piel de mis pies se queja
porque el suelo es áspero en mi ciudad.

10.12.08

@ Hoy TODO cambia.

.Rigor.
.Jalea.
.Pleito.
.Membrillo.
.Tulipán.
.Cardenal.
.Picaflor.
.Roedor.
.Belleza.
.Pétalo.
.Cereza.

.Palabras que me gustan.

9.12.08

$ Descubro. Signos.

No siente, se quema.
Ahoga, congela.
Me río aplaudiendo.
Como disfrutando del show.
Camina, con ojos ciegos y mas tarde, aterriza.
Todo tan fantaseoso.
Todo tan especial a mi parecer.

No siente, se cae.
Me río, se cae.
Como disfrutando del show.
Se cae, con ojos ciegos. Mas tarde, lastimada.
Todo tan estresante.
Todo tan asqueroso, a mi parecer.

Claro esta(rá).

¬ Let me clip your diry wings!

Paloma volaba mas fuerte que nadie.
Vuela y vuela.
Voló, volará, volaría.
Si nadie la tuviera encadenada a un árbol,
a salvo de si misma.

·

Paloma se siente triste a la tarde.
Su vuelo de imaginación muere con el frío.
¡Y si que hace frío cuando anochece!
Volaría si no fueran las doce.

·

Paloma no muere; Paloma, respira.
Paloma, no. Muere. Paloma respira.
Paloma no, muere Paloma. Respira.
Paloma. No muere Paloma. Respira.
Paloma, no, muere. Paloma; respira.

[ Paloma me suena a un cielo azul. ]

8.12.08

& Pero todo acabó.

-¡Paaaará BANANA, paaará!- se quejó con su típica tonadita.
Amo su voz oscura, sus ojos simpáticos y su aliento amargo.
Podría pasar mi vida viendo su andar,
que me recuerda al color verde: fresco, natural y bailarín.