Te pedí algo y no supiste enteder. O entendiste y no lo cumpliste.
Lo que si se cumplió fue mi profesía.
Lo que si se cumplió fue mi voluntad. Voluntad de medio año. Voluntad tirada por el piso, pisoteada, estrangulada con las dos manos al grito de -¡¿Por qué?!- ¿Por qué tan poco amor por uno mismo? ¿Por qué dejarse basurear por algo que sabemos no lo vale, ni siquiera un poco? ¿Por un momento, una sonrisa, unas velas y música de fondo?
¿Porque somos ciegos, débiles, y vulnerables, todos por igual?
Yo me creí tan fuerte por unos meses, fue tan lindo mientras duró... Lo voy a hacer durar un poco mas, porque no tengo intenciones de avanzar con algo que intentó destruirme unas cuantas veces y por poco lo logra. Esta vez no, he dicho.
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