Frunce el ceño bastante a menudo, y cuando lo hace, sus labios suelen formar una cómica o. Labios finos, delicados.
Más chica que yo, obviamente. Linda de todos modos.
Su humor es PUTAMENTE ÚNICO. SI está de malas, no la toques que te va a ir mal. SI está en la suya, tampoco la toques que te puede ir mal. Y SI está de buenas, MENOS QUE MENOS la toques, porque no solo te va a ir muy mal, sino que también la vas a poner de MALAS. Hermoso, no?
Así pasan mis días. Tratando de averiguar como se siente a cada momento para hacer los movimientos indicados. Midiendo palabras, gestos, chistes. Sin evitar que se enoje varias veces al día conmigo (y yo con ella), separándonos, no hablándonos o simplemente ignorándonos olímpicamente.
Mágico. Simplemente mágico.
No es lo que me dijo mi educación, no quiero formar parte, pido perdón.
Lidiar con una odiosa necia testaruda, para quién su verdad es su verdad, sus chistes son sus chistes y no acepta razones. Con una adolescente que no es histérica pero es rebuscada. Un dramático personaje que no tiene muchas dificultades para resolver sus problemas (si no se solucionan en un momento, basta con un "chupame la concha"). TODOS LOS DÍAS.
Ahh… sublime.
Nos escribimos todos los años. El año pasado le escribí una de las cartas más importantes que le dediqué en mi vida, solo por ser sus quince. Y no solo eso, ella me escribió la más linda, emotiva, dura y recriminadora carta que se animó a redactar jamás. Se lo devolví una vez… en este mismo blog. Pero me voy quedando corta.
Me cuentan que las personas gritan al discutir, porque aunque se tengan a medio metro, sus corazones están a millones años luz de distancia, se gritan para escucharse. Yo a ella nunca le grito.
La otra vez, estábamos tiradas las dos es su sillón, y ella estaba especialmente pesada (cuando se pone de buen humor está pesada, porque compensa todo el tiempo que pasa con cara de culo) y se lo hice saber.
“Uhh, flaca, estamos idiotas o soy yo?” Le pregunté. Era la primera vez que estábamos juntas en dos meses.
Me miró con cara de ternero degollado.
“Es que hace mucho que no boludeo con vos”.
El año pasado, se tuvo que comer toda mi vida, y se percató de que de mi sabia poco y nada (pero ojo, mucho más que el resto). Antes de una prueba. Se lo largué de “golpe y porrazo” –como diría Penicauld- y con el cargo de conciencia nunca le pregunté cómo le fue en la evaluación.
Me llegaron varias versiones. En todas ella empezaba a llorar apenas di media vuelta.
No estoy casi nunca a su lado y lo lamento todas las noches. Le desarrollé un pánico irracional al momento en que me acuesto. Y no duermo hace tiempo, porque todavía la extraño.
Hoy cumple 16 años. Es decir, que lleva la mitad de su vida al lado mío. Sin fallar. Sin decaer ni soltarme la mano (aún en las veces que quise soltarla yo).
Me gustaría abrazarla más a menudo, pero no me es tan posible. Yo egoísta, ella delicada.
Este parece ser su mejor año hasta ahora. Desde que empezó, de todos modos, yo lo miro relativamente desde afuera. Pero igual, encontró un nombre con el que está segura, tiene un nuevo apoyo y vive en la etapa más feliz de su vida. Ya no se deprime, porque ella puede seguir adelante siempre. Es a prueba de aplanadoras.
Suele avergonzarme mi poca iniciativa. Durante años aparecieron nuevas personas, todos usurpadores. Me he dejado llevar por cada una de ellas, envolviéndome en lo nuevo, con la estúpida idea de poder empezar de nuevo cada tanto, dejando todo atrás.
Hasta el día de hoy, no retrocedió ante ellas (ni ideas ni personas).
Por el contrario, pisó más fuerte –quizás con alguna que otra patada en la pantorrilla- y me dijo: Epa, no, yo sigo acá.
Agh.. siempre le escribo. y siempre digo e x a c t a m e n t e lo mismo. Que la quiero. Que le quiero pedir perdón, que es única, que la amo más de lo que amo a nadie más.
Que está a la altura de mis hermanos.
Y claro, siempre cuento que siempre escribo lo mismo.
Es que somos diferentes. Sos dura, necia, no discutís nunca razonablemente y MORIS por defender lo que decís, así te estés equivocando. Sos inteligente. Y nueva.
Y a vos todo te llega diferente. No sos como el resto, como los mortales.
Amor, viene de inmortal.
Simple.
A = sin.
MOR (morte) = muerte.
Te amo.
Tu cabeza es un mundo. No, un universo.
Posiblemente si pudiese estar adentro un día, no quisiese vivir más después de ello. No seria necesario.
Posiblemente contenga todos los sentimientos, historias, hechos, fantasmas del pasado, presente y futuro.
Solo vos cargas con eso, y me lo mostras cada día.
Solo conmigo sos una nena chiquita de nuevo, para hacer fiestas de te.
Solo conmigo te olvidas del resto y de tu mal humor recurrente.
No recuerdo momento en el que, estando solas, nos hallamos peleado. Las discuciones siempre tienen contexto frente a muchas personas.
Basta, no se lo que digo, la carta no tiene un hilo que la cierre ni que la una, son ideas tiradas al viento.
La verdad es que me fui al carajo. Solo te queria decir feliz cumple, ni eso pude.
Estás un año más vieja. Y te amo siempre más.
Vos no moris, loca de mierda.
Yo no lo permito.
Felíz cumple.
