
No hay escapatoria. Se acaban las horas, se quiebran las esperanzas. Es muy tarde ya, el sol se apaga, el viento sopla tan fuerte que duele sobre mi piel. Y estoy muy cansada como para abrir los ojos. La noche se acerca, el frío crece tan rápido que no me deja pensar. ¿Pero qué digo? Estoy pensando tanto, y tan rápido, y tan profundo. Algún día me voy a volver loca de tanto pensar. Algún día no muy lejano. Pero va a ser de día cuando suceda, porque a la noche tengo sueño y pienso menos. Todo duele menos.
O quizás es al revez. Tal vez durante la noche no duermo aunque esté así de cansada, y por eso pienso mas que de día. O tal vez.. Me reí interrumpiendo el hilo del pensamiento que revoloteaba por mi mente. Hacían ya 3 horas desde que estaba allí sentada, quieta, mirando hacia la nada, escuchando como el agua caía y partía el silencio de aquel atardecer. Ojos abiertos, ávidos de ver mas allá, sin embargo sin poder ver nada. El frío comenzaba a entumecerme los dedos. No me daba cuenta, no quería creerlo.
Tu ausencia se siente mas aún, cuando las hojas en los árboles bailan entre el viento, y se escucha esa música tan perfecta y natural, tan bella. Cerrar los ojos es ahora necesario, no parece una molestia. Imaginando como te veerías ahora, solo un poco mas crecida, con el mismo vestido violáceo, tal vez mas feliz (o tal vez no). No me pongo triste. Ya no se como hacerlo. Borré de mi cabeza los malos pensamientos, hoy en día necesito sentirme bien. Así es como sonrío mientras abro los ojos.
Ahora la luna brilla en el cielo. Ya es de noche, ya no hay viento que haga bailar las hojas. Y mis ojos en fuego buscan algo que no existe, entre aquella maraña de ramas, pasto, y agua. Reposando suavemente sobre aquella alfombra verde, me dediqué a contar las estrellas, para alejar de mi cabeza el frío que me estaba carcomiendo. Los pies descalzos acariciaban la tierra, la cabeza se me partía, pero yo no sentía nada mas que el agua corriendo.
Un suspiro. Nada más. Ruidos del bosque y mi voz tarareando una melodía.
Un cuadro bastante ideal.