No se que se necesita para que te des cuenta. Pero yo no tengo mas para dar. Estoy seca, vacía, cerrada. Soy algo inerte que cayó de golpe al suelo y no se levantará. Menos cuando vos me lo pidas. Soy un recuerdo nostálgico, sucedido varios años atrás. Soy canciones olvidadas, metas imposibles. No tengo que probarte nada. Me muestro así para vos. Fría, ausente, e indiferente. No me importa mas, no quiero saber.
Estoy saturada. Inconclusa. Me cuesta, pero voy a cerrar los ojos. Y no los abriré cuando vos me lo pidas. Ya caí, estoy lejos. Ahí tirada en el suelo. Sin nada, desnuda, vacía. Soy un cuerpo mas, un personaje en tus historias. Tal vez aquel personaje que parece inocente y termina siendo el culpable. La eterna enamorada, el villano de los cuentos. Seré cualquiera de ellos, pero no me importa cual.
Cerrados los ojos, tapada la boca. Contengo el grito y me tiro a dormir. (Cuando lo que menos quiero es callar)
1 comentario:
¿Por qué será que cuando lo que menos queremos es callar, es cuando más lo hacemos?
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