pero otra vez sus manos fuertes tiran de mi falda hacia abajo
y me estrello contra el asfalto.
Nunca quise este verano largo
ni este infierno en mi cabeza.
A veces se me dificulta respirar.
Soy un juego mas para el.
Ese dominó tan fácil, ese que siempre está cuando esta aburrido.
Nunca quise estas manos vacías.
Esta noche sigo dando vueltas por la calle, queriendo olvidar.
¿Soy una carga?
Convención de locos en mi casa.
Me había olvidado cuan molestos podían llegar a ser.
Cuanto daño me hacen. Cuan mísero es su amor constante.
No se si me desea.
Me da miedo acercarme a el.
Me da miedo saber que puedo resultar herida.
Y cuánto lo quiero.
No se volar.
Pero los que vuelan se me escapan de las manos
como viento
como lluvia que cae y se escurre entre mis dedos.
Es tan lejano el cariño que alguna vez nos tuvimos.
Y tan cercano el que podríamos tenernos en este momento.
La navidad es un tiempo de paz para todos.
Sin embargo mi cabeza es una guerra civil.

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